Centro Mundial de Estudios Humanistas
Desarrollar el conocimiento más allá de todo prejuicio.
E N C U A D R E
11° Simposio internacional del CMEH
2027
Convergencia en la diversidad.
Hacia la Nación Humana Universal.
El campo antihumanista.
Una vez más, en la historia reciente, estamos ante el riesgo de un conflicto terminal de carácter global, ya sea porque la situación actual derive en una conflagración nuclear o porque las consecuencias de la guerra en curso resulten en una catástrofe para la infraestructura energética planetaria. El mundo, atónito, ya venía asistiendo a genocidios causados por masacres colectivas y por hambrunas producto de la continuidad de los conflictos armados.
Hasta este momento había un imperio que se veía cuestionado por la emergencia de un nuevo esquema multipolar que tiende a reemplazar el antiguo orden centralizado.
En todas partes, el ideal del desarrollo se conforma en términos materialistas. El progreso se concibe como el progreso de las cosas. Más edificios, más autopistas, más aviones, más armamento. Lo humano queda en un segundo plano. Es el mito del dinero – como símbolo del desarrollo material – que se ha instalado en la conciencia colectiva global. El dinero lo es todo: es la vivienda, la salud, la alimentación, la educación y la religión. El dios dinero es el valor central en este sistema.
Este escenario facilita el ascenso del neofascismo en cualquiera de sus variantes. Los valores humanistas son repudiados por estas corrientes irracionales que promueven una “batalla cultural” con el objetivo de consolidar el predominio del más fuerte. La simple relativización de los valores humanistas genera cómplices morales de esta violencia y su aceptación define el campo antihumanista.
La propuesta humanista: el Ser Humano como valor central.
Las múltiples diferencias que existen entre los seres humanos no justifican las confrontaciones violentas. Bien orientadas, esas diferencias constituyen una rica reserva de variedad humana que posibilita y favorece el desarrollo evolutivo. El punto es que las diferencias deben quedar enmarcadas por el reconocimiento de que todos somos seres humanos. El mero hecho de haber nacido humano es la condición existencial básica.
Si el hecho de ser humano fuese considerado como lo más valioso de cada persona, todas las diferencias pasarían a un segundo plano; se valoraría por igual a un mendigo y a un millonario. Convivir “en presencia de lo humano” sería el signo del mundo futuro.
Dentro de cada ser humano habita algo que no está a la vista, una conciencia activa, cambiante, histórica y social que busca siempre transformar el mundo. Tener presente esa conciencia es estar “en presencia de lo humano”, aunque no se vea con los ojos del cuerpo. Esta mirada humanizadora abre el camino hacia la Nación Humana Universal.
El campo humanista.
La mirada humanizadora define el campo humanista. En él podemos reconocer a numerosas organizaciones de diverso origen que tienen en común su preocupación por el destino del ser humano.
En general, estas organizaciones proponen un estado que vele por el bien común, aceptando la diversidad y generando un ámbito protector que posibilite el desarrollo pleno de lo humano, caracterizado por la libertad en todos los ámbitos, especialmente en los del pensamiento, y promoviendo el buen conocimiento, y la espiritualidad.
Convergencia en la diversidad.
Ante el actual avance de la intolerancia, la violencia y la crueldad, es necesario lograr un proceso de convergencia en la dirección del crecimiento y desarrollo de los seres humanos sin distinción. En lo que se refiere a la resolución de los conflictos sociales, proponemos la Noviolencia Activa, centrada básicamente en la denuncia pública de la injusticia y en la resistencia a la opresión. Para que esto sea posible, es necesaria la unión de todo el campo humanista. En particular, desde el Humanismo Universalista proponemos:
- El ser humano como valor y preocupación central.
- Afirmación de la igualdad de todos los seres humanos.
- Reconocimiento de la diversidad personal y cultural.
- Tendencia al desarrollo del conocimiento por encima de lo aceptado como verdad absoluta e inmutable.
- Afirmación de la libertad de ideas y creencias.
- Repudio de la violencia en todas sus formas.
Convocamos a participar como ponentes a quienes quieran presentar reflexiones y propuestas orientadas a poner en práctica lo expresado en este documento.
Desde el Centro Mundial de Estudios Humanistas invitamos a todas y todos a participar en el Simposio Internacional 2027.
Reciban nuestros mejores deseos de ¡Paz, Fuerza y Alegría!
Comisión Organizadora Simposio 2027
Centro Mundial de Estudios Humanistas
Abril 2026
